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Personajes
Narrador, un fantasma, que se viste, como era de esperar, con una sábana que le cubre todo el cuerpo.
Cosmonauta, que tendrá cabeza de perro, aunque su cuerpo sea humano. Llevará un traje espacial.
Hemisferia, niña.
Alcalde, vestido como un rey, con capa y cetro.
Embajador, vestido formal, con traje y corbata.
Experto 1, de sexo sin determinar.
Experto 2, de sexo sin determinar.
Experto 3, de sexo sin determinar.
Los tres expertos se vestirán como científicos, con batas blancas.
Ambientación
Todo sucede en cualquier sala. No es necesario colocar decoraciones. Es interior. Solo hay una silla a un lado, donde se sentará el alcalde.
Acto único
Entra el NARRADOR. Es, como ya se dijo, un fantasma. Camina como tal hacia el centro de la escena. Hace una reverencia al público.
NARRADOR. Querido público, los saludo. Estoy aquí para contarles esta extraña historia que ocurrió hace unos días en este pueblo, pero no me pregunten cuál es, porque tengo muy mala memoria...[Pausa, toma un tono triste] ¿Quieren saber por qué yo, un fantasma, soy el narrador de esta historia? Iba a decir que la vida es muy complicada incluso para seres como yo. Resulta que empezaron a cobrarme alquiler por la mansión embrujada donde vivo. A partir de ahí, tuve que buscar trabajo. Por eso ahora soy presentador. [Pausa, reanuda el tono serio] Pero no estoy aquí para hablarles de mí. Vine a contarles esta historia. Estén atentos, porque aquí viene nuestra protagonista.
Entran HEMISFERIA y el COSMONAUTA. Se ubican en el centro de la escena.
El NARRADOR se hace a un lado y deja espacio.
HEMISFERIA. Ven, cosmonauta, quiero que las autoridades te conozcan, porque no todos los días un perro pilotea una nave espacial. Creo que nunca en la historia de la humanidad un perro ha venido a nuestro planeta pilotando un platillo volante.
COSMONAUTA. Haf-haf...
HEMISFERIA. No entiendo ni una palabra, bueno, ni un ladrido, pero te digo que sí. En fin, te pedí que vinieras porque quiero presentarte a las autoridades locales. [Mueve la cabeza para un lado]. Ah, mira, ahí viene el alcalde [Apunta con el dedo].
Entra el ALCALDE, que casi parece un rey. Hay una silla a un lado. El ALCALDE se sienta en ella y espera.
HEMISFERIA [inclina la cabeza]. Señor, alcalde, con permiso...
ALCALDE [interrumpe]. Mejor, excelencia; no alcalde.
HEMISFERIA [contrariada]. Su Excelencia, disculpe... Bueno, el cosmonauta está aquí conmigo. Quiero presentárselo.
COSMONAUTA. Haf-haf...
ALCALDE [con desprecio]. Este no parece ni cosmonauta ni cosmonauto. Parece un disfraz de carnaval. No me das mucha confianza; parece un engaño. Por eso, he llamado a tres expertos para que verifiquen la veracidad de tu historia. Si no lo es, tendrás que pagar una multa de treinta maravedíes y una bolsa de pistachos.
HEMISFERIA. Señor Alcal..., Su Excelencia, yo no miento. Es un visitante extraterrestre. Lo más extraordinario es que es un perro. ¿No le ve la cabeza?
COSMONAUTA. Haf-haf...
El ALCALDE no responde. Golpea el suelo tres veces con su cetro. Entonces llegan los tres EXPERTOS. Los tres se colocan frente al ALCALDE e inclinan la cabeza en un saludo silencioso. Luego se colocan al fondo de la escena.
ALCALDE. Esta chica afirma que la criatura a su lado es un perro cosmonauta que vino del espacio exterior, pero no le creo. Ustedes tres son los más sabios del pueblo y les pago para que lo sean; así que descubran la verdad tras la apariencia de astronauta de ese... bicho.
Los tres EXPERTOS vuelven a inclinar la cabeza y se acercan al COSMONAUTA.
El primer EXPERTO da una vuelta alrededor mientras toca el brazo del COSMONAUTA.
El segundo EXPERTO también da una vuelta y se dedica a olfatear unos segundos al COSMONAUTA.
El tercer EXPERTO se acerca al COSMONAUTA, sin darle vuelta, y le ladra: “Guau, guau”.
Los tres EXPERTOS regresan a su lugar de origen en la parte trasera del escenario.
ALCALDE. A ver ¿qué opináis?
EXPERTO 1. Excelencia, opino que sí se podría tratar de un extraterrestre, pero esa cabeza de perro se puede explicar porque se trata de una escafandra con forma de cabeza de perro.
EXPERTO 2. Excelencia, no estoy del todo de acuerdo con mi colega. No niego que sea extraterrestre, pero tengo la impresión de que esta criatura no es más que un holograma.
EXPERTO 3. Excelencia, por mi parte, no puedo contradecir a mis colegas, pero estoy seguro de que no es un perro, porque no reaccionó a mis ladridos. Todo perro que oye ladridos reacciona de alguna manera, pero este no.
El alcaide se levanta de su silla muy enojado. Se trata del hemisferio.
ALCALDE [en tono amenazante]. Quería reírte de mí, ¿no? Querías hacerme creer que esto era una lata de estrellas, ¿eh? ¿eh? ¿eh?
En ese momento, suena el móvil del ALCALDE. Este se detiene, se saca el teléfono del bolsillo y contesta.
ALCALDE. Allá (...) ¿Quién? (...) ¿Qué? (...) ¿Cómo? (...) Ya entiendo. Dile que pase.
Todos los presentes miran a un lado. Unos segundos después, entra el EMBAJADOR. Se acerca al ALCALDE, quien se pone de pie. Se dan la mano.
ALCALDE. Señor embajador, un placer.
EMBAJADOR. Señor alcalde, lo mismo digo. Permítame explicarle el motivo de mi visita. Verá, soy el embajador checo en su país. Hace una semana, lanzamos una misión tripulada a la Luna desde las orillas de nuestro querido río Moldava. Pero, poco a poco, nuestros sensores detectaron que la nave regresó a la Tierra debido a unas fallas en el motor. Y gracias al GPS, supimos que había caído aquí, en su pueblo.
ALCALDE. ¿Está diciendo que era una nave tripulada? ¿Y quién era el tripulante?
EMBAJADOR [señalando al COSMONAUTA]. Ese.
ALCALDE [sorprendido]. ¿El que tiene cabeza de perro?
EMBAJADOR. No es que tenga cabeza de perro, es que es un perro de verdad.
HEMISFERIA. Verá, señor Alcalde... Disculpe, Su Excelencia. ¡Ya se lo dije! Es un perro.
EXPERTO 3. Pero le hablé... mejor dicho, le ladré, le dije "guau-guau", y no reaccionó.
EMBAJADOR. Puedo responder a eso. Los perros de mi país no hacen "guau-guau" como los de aquí, ni "woof-woof" en Inglaterra, ni "wan-wan" en Japón, ni siquiera "hau-hau" en Egipto. Todos los nuestros ladran "haf-haf".[Al EXPERTO 3] Así que un perro checo no entiende “guau-guau”, ¿sabe?
EXPERTO 1. Entonces, ¿hay dialectos caninos?
EMBAJADOR. Y hasta gatunos. Así que, con su permiso, me llevaré a nuestro perro de vuelta a Praga. Gracias por cuidarlo.
El EMBAJADOR le hace un gesto al COSMONAUTA, que suelta un alegre "haf-haf". Ambos abandonan el escenario.
A continuación, los tres EXPERTOS también se van por el lateral opuesto, pero de puntillas, aprovechando que el ALCALDE solo se fija en el EMBAJADOR y el COSMONAUTA.
Finalmente, el ALCALDE también se va, pero empieza a dar algunos gruñidos, porque está muy molesto.
HEMISFERIA y el NARRADOR se quedan solos en escena. La chica entonces se fija en el fantasma, que permanece inmóvil en su rincón.
HEMISFERIA. Oye, ¿eres un fantasma?
NARRADOR [horrorizado para si]. Qué miedo, esta chica me ve. Me voy a quedar sin trabajo. [Para el HEMISFERIA]. No, yo soy un reloj... Tic-tac, tic-tac, tic-tac [y mueve la cabeza de un lado a otro].
Oscuro.
TELÓN.
