Personajes
Lolo, un niño pequeño, bajito, con un gorro de lana en la cabeza.
- Lobo, que caminará como un humano, en dos piernas, alto, imponente, con abrigo y bufanda alrededor del cuello, lo que le dará apariencia de bribón.
Ambientación
Toda la historia transcurre en una cabaña en medio del bosque. La decoración será la habitual para un lugar así, preferiblemente invernal.
ACTO ÚNICO
Comienza con LOLO fuera de la cabaña, sentado en una silla de madera. Lee un libro y tararea algo.
Tras unos segundos, el LOBO entra sigilosamente. Se percata del niño y se le acerca, intentando no hacer ruido, de puntillas. LOLO parece no percatarse de su presencia hasta que el animal está a su lado.
El LOBO se frota las manos, señal de que tiene hambre y quiere comerse a LOLO.
LOBO [Con una voz falsamente amable]. Hola, ¿qué haces?
LOLO levanta la vista. Se sorprende al ver al LOBO, tan grande, mirándolo así.
LOLO. Estoy leyendo este libro...
LOBO. ¿Y de qué trata tu libro?
LOLO. De la teoría de cuerdas y de astrofísica. Contiene comentarios muy interesantes sobre la teoría de la relatividad de Einstein y analiza hipótesis sobre la construcción del espacio-tiempo que...
LOBO. [Interrumpe] ¿Pero de qué manicomio has salido tú?
LOLO. ¿Manicomio? De ninguno. Vivo aquí, en esta cabaña.
El LOBO se frota las manos y saca la lengua. Piensa en comerse a LOLO, que, aunque pequeño, debe tener un sabor suculento. Se imagina metiéndolo al horno con salsa piri-piri.
LOBO. ¿Y estás solo, bonito?
LOLO. Por ahora, sí. Mi madre fue a casa de mi abuela a llevarle una canasta de golosinas, porque mi abuela es muy golosa.
LOBO. ¿Tu madre no será por casualidad Caperucita?
LOLO. No, se llama Magdalena.
LOBO. Pero por ahora no viene ¿verdad?
LOLO. No, porque para ir a casa de mi abuela hay que coger un burrotaxi desde aquí, luego tres autobuses, un ferri, un avión y tirarse en paracaídas, porque donde vive mi abuela no hay donde aterrizar.
El LOBO vuelve a frotarse las manos y saca la lengua para relamerse.
LOBO. [Al público entre susurros] Este niño no sabe qué le depara el futuro... ¡Terminará en mi barriga! [A LOLO]. Entonces, ¿no quieres venir conmigo? Te mostraré algo interesante, único, algo que sé que quieres ver, oscuro y profundo, que...
LOLO. ¿Un agujero negro? ¿Un agujero de gusano?
LOBO. No, diablos, mi estóma... [se interrumpe] No, una cueva llena de hadas y gnomos...
LOLO. Las hadas viven en los bosques, al igual que los gnomos, debajo de las setas. No podrían sobrevivir en cuevas.
LOBO. Sí que eres listo tú, sí...
LOLO. Leo mucho. Y por eso sé quién eres.
LOBO. Pues, ¿quién soy yo?
LOLO. Eres el lobo de los cuentos, el lobo de la historia de Caperucita, el de los Siete Cabritos e incluso el de los Tres Cerditos.
LOBO. Conque lo sabes todo, ¿eh? ¿Y sabías que soy el lobo de la historia de las Cinco Medusas?
LOLO. No, no conozco esa historia... ¿Quién la escribió?
LOBO. [Suelta una carcajada.¡Jaja! ¿Has visto? ¡No lo sabes todo!
LOLO. Nunca dije que lo sabía todo...
LOBO. Ya basta de hablar. No voy a hacer más teatro. ¿Sabes lo que pienso hacerte?
LOLO. Comerme.
LOBO. [Enojado¿Eh? Sí. Bueno, vamos. ¿Quieres que sea por las buenas o por las malas? Si tengo que perseguirte, no hay problema, no llegarás muy lejos.
LOLO. No opondré resistencia...
EL LOBO hace un movimiento para agarrar a LOLO por los hombros, pero el chico interrumpe la acción diciendo algo.
LOLO. Antes de comerme, tienes que hacerte unas pruebas para medir tu nivel de azúcar en sangre. Y también tu colesterol, e incluso tus transaminasas...
LOBO. ¿Qué quieres decirme?
LOLO. O sea, tengo muy mala salud y, si me comes, vas a tener problemas con todo lo que te he dicho.
LOBO. Soy un lobo, estoy acostumbrado a comer de todo. No me hará mal comerte.
LOLO. Ni siquiera sabes si tengo buen sabor o no.
El LOBO acerca aún más el hocico del niño. Percibe un olor extraño que no identifica. Arrugó la nariz, pues le resultaba muy desagradable. Retrocedió.
LOBO. Qué perfume tan raro usas...
LOLO. ¿Perfume? No uso perfume. Ah, lo dices por cómo huele. Es porque hace un tiempo estaba experimentando en mi laboratorio y preparé permanganato de potasio. Es muy bueno contra los parásitos. ¿Tienes parásitos en la piel?
LOBO. ¿Quéééé?
LOLO. Sí, porque te rascas mucho la piel... En fin, ¿me vas a comer? Es que no tengo todo el día...
Pero el LOBO le da la espalda. Saca una bolsa de plástico del bolsillo del pantalón y vomita en ella. Se oye todo el ruido que hace. Al terminar, se da la vuelta y retrocede para mirar a LOLO.
LOBO. ¿Hay algo más que no me hayas contado?
LOLO. [Vacilación]. Sí, cuando llegaste, no te diste cuenta de que pisaste una jeringa y ahora tienes una infección terrible, porque es la que usó el veterinario para tratar la colitis de los topos. Está hecha a base de ajo. ¿Eres alérgico al ajo?
El LOBO comienza a frotarse por toda la piel.
LOBO. ¡Nunca he probado el ajo!
LOLO. Bueno, parece que sí le tienes alergia. Vete, no lo empeores.
El LOBO sale corriendo. Desaparece de la vista.
LOLO vuelve a leer, con calma, pasa una página y sigue comentando.
LOLO. Al final, me muero de ganas de saber si soy sabroso o no. Estos lobos de hoy no son como los de antes, ya no aguantan nada. En fin...
Oscuro.
TELÓN
